
Fotografía de Spencer Tunick - Buenos Aires
22 - Septiembre - 2007
Como en todos los dichos populares, en este está presente también, aquel peculiar tipo de sabiduría subterránea, que se descubre en forma violenta, brutal, por los aludidos en la palabra y escogidos en lo inefable. A pesar de que esa clase de verdad se intuye desde el nacimiento, cuando sale a la luz suele ser tremendo, porque la revelación surge de lo profundo, de lo que se ha vivido y de aquello que se nos ha ido presentando como una suerte de comprobación de ciertas cosas que no hemos pretendido saber, que no investigamos, que no estudiamos o, eso creemos, pero sabemos porque siempre nos salen al camino, de costado, al acecho, al borde. Y aparecen justo de lleno, cuando los círculos comienzan a cerrarse, los cabos se atan y la mitad de la vida ya se escribió, por lo tanto, hay antecedentes históricos, causales, mágicos, poéticos, milagrosos, profanos..., que las avalan.
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